La llegada del tacógrafo inteligente de segunda generación está transformando el control de tiempos en el transporte por carretera. Sin embargo, el Ministerio de Trabajo prepara un nuevo registro horario digital que afectará a todos los sectores, incluido el transporte, lo que abre la puerta a posibles cambios a partir de 2026.
Aunque el tacógrafo seguirá siendo obligatorio para camiones y autobuses según la normativa europea, no sería el único sistema válido desde el punto de vista laboral. La legislación permite el uso de otros métodos de registro siempre que sean fiables, digitales y verificables.
El nuevo marco normativo podría exigir una mayor coherencia entre los datos del tacógrafo y la gestión laboral, impulsando la integración de sistemas y reduciendo registros manuales poco fiables. El mayor riesgo: la duplicidad de controles si no se reconoce explícitamente el tacógrafo como suficiente.
Todo apunta a un escenario de convivencia: tacógrafo como base principal para conductores y otros sistemas digitales complementarios para una gestión laboral más completa y coordinada.